Carbohidratos: la principal fuente de energía del cuerpo
Los carbohidratos, también llamados hidratos de carbono, han sido malinterpretados durante años. Mientras algunas dietas los demonizan, otros los consideran esenciales. Pero la verdad es sencilla: los carbohidratos son la fuente principal de energía del cuerpo. Si se eligen bien y se consumen en la cantidad adecuada, son aliados clave para la salud, el rendimiento físico y mental, y el bienestar general.
En este artículo te explicamos qué son los carbohidratos, cómo funcionan, por qué son importantes, qué tipos existen, y cómo incluirlos de forma inteligente en tu alimentación diaria.
¿Qué son los carbohidratos?
Los carbohidratos son uno de los tres macronutrientes esenciales, junto con las grasas y las proteínas. Están formados por carbono, hidrógeno y oxígeno, y su principal función es proporcionar energía al cuerpo, especialmente al cerebro y los músculos.
Cuando comemos carbohidratos, el cuerpo los convierte en glucosa (azúcar en sangre). Esa glucosa se utiliza como combustible inmediato o se almacena en el hígado y los músculos en forma de glucógeno, para usarse más adelante.
Función principal: proporcionar energía
1. Energía rápida y eficiente
Los carbohidratos son la fuente de energía más rápida y eficiente para el cuerpo. Mientras las grasas y las proteínas también pueden proporcionar energía, el proceso es más lento y menos directo.
Por eso, cuando necesitas energía de forma inmediata —por ejemplo, durante un entrenamiento intenso o al despertar— el cuerpo recurre primero a los carbohidratos.
2. Energía para el cerebro
El cerebro necesita glucosa para funcionar correctamente. Aunque puede adaptarse a otras fuentes en casos extremos, como durante cetosis (una dieta muy baja en carbohidratos), su combustible preferido es la glucosa. Por eso, si tienes niveles bajos de carbohidratos, puedes sentirte cansado, lento o con dificultad para concentrarte.
3. Energía para los músculos
Durante el ejercicio, especialmente el entrenamiento de alta intensidad o larga duración, los músculos usan glucógeno como fuente de energía principal. Si las reservas de glucógeno están llenas, el rendimiento mejora. Si están vacías, el cuerpo se fatiga antes.
Tipos de carbohidratos
No todos los carbohidratos son iguales. Podemos clasificarlos en simples y complejos, según su estructura y la rapidez con la que se digieren.
1. Carbohidratos simples
También llamados azúcares rápidos. Son digeridos muy rápido y provocan picos de glucosa en sangre. Algunos ejemplos:
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Azúcar de mesa
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Dulces, bollería, refrescos
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Frutas (aunque también contienen fibra y nutrientes)
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Miel
Estos carbohidratos pueden ser útiles justo antes o después de un esfuerzo físico, pero consumidos en exceso y fuera de contexto, pueden favorecer el aumento de peso y problemas metabólicos.
2. Carbohidratos complejos
Están formados por cadenas más largas de azúcares y se digieren lentamente, lo que permite una liberación gradual de energía. Son más saciantes y suelen venir acompañados de fibra, vitaminas y minerales. Ejemplos:
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Cereales integrales (avena, arroz integral, pan integral)
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Patatas y boniatos
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Legumbres (lentejas, garbanzos)
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Verduras
Son la base ideal para una alimentación saludable.
¿Qué pasa cuando no comes suficientes carbohidratos?
Aunque algunas dietas como la cetogénica promueven una ingesta muy baja de carbohidratos, esto no es lo ideal para la mayoría de personas, especialmente si hacen ejercicio o llevan un estilo de vida activo. Si no comes suficientes carbohidratos:
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Te fatigas antes al entrenar o caminar.
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Puedes experimentar niebla mental o falta de concentración.
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El cuerpo empieza a utilizar proteína muscular como fuente de energía, lo que afecta al desarrollo y mantenimiento del músculo.
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El metabolismo se vuelve menos eficiente.
En resumen: reducir en exceso los carbohidratos sin un motivo médico o estratégico puede hacer más daño que bien.
¿Cuántos carbohidratos se deben consumir al día?
La cantidad ideal de carbohidratos depende de varios factores: nivel de actividad, edad, metabolismo, objetivos personales (pérdida de grasa, mantenimiento, ganancia muscular), etc.
Aquí tienes unas referencias generales:
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Personas sedentarias: 3-5 g de carbohidratos por kilo de peso corporal.
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Personas activas: 5-7 g/kg.
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Deportistas o personas que entrenan fuerte: 7-10 g/kg, especialmente si hacen cardio intenso o varias sesiones al día.
Por ejemplo, una persona que pesa 70 kg y entrena regularmente podría consumir entre 350 y 490 gramos de carbohidratos al día.
¿Qué carbohidratos elegir?
La calidad importa. No es solo cuestión de cantidad. Algunos consejos prácticos:
1. Prioriza los carbohidratos complejos
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Pan, pasta y arroz integrales
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Legumbres varias veces por semana
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Frutas y verduras todos los días
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Tubérculos como la patata y el boniato
2. Controla los carbohidratos simples
No se trata de eliminarlos, sino de saber cuándo y cómo tomarlos. Por ejemplo:
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Frutas: excelente opción natural con fibra y vitaminas.
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Azúcares añadidos: mejor reservarlos para ocasiones puntuales o después del entrenamiento.
3. Cuidado con los ultraprocesados
Muchos productos industriales ricos en carbohidratos simples (bollería, galletas, cereales azucarados) contienen además grasas malas y calorías vacías. No aportan nutrientes, solo energía rápida y poco saciante.
¿Cómo se almacenan los carbohidratos?
Cuando comes carbohidratos, una parte se convierte en glucosa para uso inmediato. Lo que no se usa al momento se almacena como:
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Glucógeno muscular: reserva para esfuerzo físico.
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Glucógeno hepático: mantiene estables los niveles de glucosa en sangre.
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Grasa corporal: si hay exceso continuo, el cuerpo transforma el sobrante en grasa.
Esto no significa que los carbohidratos engorden por sí solos. Engorda el exceso calórico total, venga de donde venga.
¿Por qué son clave para el rendimiento deportivo?
En deportes de resistencia (correr, ciclismo, natación) y en entrenamientos de fuerza, los carbohidratos son el combustible principal. Un deportista con las reservas de glucógeno llenas rinde más, recupera mejor y reduce el riesgo de lesiones.
Por eso, muchos atletas hacen lo que se llama "carga de carbohidratos" antes de una competición. Y también toman carbohidratos durante el ejercicio en pruebas largas (como maratones).
Tras el ejercicio, es importante reponer el glucógeno perdido. Por eso se recomienda tomar carbohidratos junto con proteína después de entrenar.
Mitos comunes sobre los carbohidratos
❌ “Los carbohidratos engordan”
No. El problema no son los carbohidratos, sino el exceso de calorías y el sedentarismo. De hecho, muchos alimentos ricos en carbohidratos (como frutas, verduras y legumbres) son muy nutritivos y bajos en calorías.
❌ “Hay que eliminarlos para perder peso”
Reducir los carbohidratos puede hacerte perder peso rápidamente, pero parte de esa pérdida es agua, no grasa. Además, eliminar un grupo de alimentos completo puede llevar a déficits nutricionales.
❌ “El pan o la pasta son malos”
Depende de la calidad y la cantidad. El pan y la pasta integrales, en porciones moderadas, pueden formar parte de una dieta equilibrada.
¿Cómo organizar una dieta rica en carbohidratos saludables?
Aquí tienes una guía práctica para incluir buenos carbohidratos en tus comidas:
Desayuno
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Avena con frutas y yogur natural
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Pan integral con aguacate y huevo
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Fruta fresca o zumo natural (sin azúcar añadido)
Almuerzo
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Arroz integral con verduras y legumbres
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Pasta integral con atún y tomate natural
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Ensalada con quinoa, frutos secos y huevo
Merienda
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Fruta + puñado de frutos secos
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Yogur natural con avena
Cena
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Puré de patata o boniato con pescado
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Legumbres con arroz
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Verduras asadas con pan integral
¿Qué papel juega la fibra?
Muchos alimentos ricos en carbohidratos también contienen fibra, especialmente si no están refinados. La fibra:
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Regula el tránsito intestinal
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Controla el apetito (da saciedad)
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Estabiliza los niveles de glucosa en sangre
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Mejora el perfil lipídico (colesterol)
Por eso es mejor optar por versiones integrales de pan, pasta y arroz, y consumir frutas y verduras sin pelar cuando sea posible.
Conclusión
Los carbohidratos son imprescindibles para obtener energía. No son enemigos ni un obstáculo para perder peso o ganar salud, siempre que se elijan con criterio. Son el combustible del cuerpo, especialmente para el cerebro y los músculos.
La clave está en:
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Elegir carbohidratos de calidad (integrales, naturales, ricos en fibra).
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Ajustar las cantidades según tu nivel de actividad.
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Evitar los azúcares añadidos y los ultra-procesados.
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Combinar los carbohidratos con proteínas y grasas saludables para una nutrición equilibrada.
Si cuidas tu alimentación y haces ejercicio, los carbohidratos serán tus aliados, no tus enemigos. Porque, al final, la energía que necesitas para rendir, pensar y moverte viene de ellos.